El arte paleolítico en Cantabria

12 septiembre 2018 / By Costa
 
 
En Cantabria contamos con un gran patrimonio de arte rupestre.



En el año 1879 Marcelino Sanz de Sautuola descubre las pinturas de Altamira.

Fue Marcelino quien dio a conocer estas pinturas que durante años pusieron en duda la autenticidad prehistórica de las figuras en había en la cueva. No se reconocieron como auténticos hasta 1902.

Desde principios de siglo XX se han ido produciendo nuevos hallazgos, de modo que, actualmente en Cantabria contamos con descubrimientos tan importantes como: La Pasiega, Las Chimeneas, Las Monedas, El castillo, Covalanas, Chufín, El Pendo, entre otras.

Los temas que se reflejan en estas cuevas son animales que representan la fauna de la región durante el paleolítico superior aunque no en una proporción directa. Por otra parte, las representaciones humanas no abundan en la región; encontramos ojos, boca y nariz en las cuevas de Altamira y Castillo. El tema de manos completas e incompletas, con dedos flexionados o seccionados, es mucho más internacional.

Las técnicas de ejecución dependen de la época. En el arte arcaico las características son figuras en grabado profundo y simple de perfil, con colores rojos mayoritariamente aunque también aparecen en amarillo y violeta. Muy característico es también el trazo punteado o tamponado, a base de puntos más o menos separados, este método se aplica a animales y signos.

En la época Magdaleniense se incrementa el uso del color negro. Los grabados son mucho más variados, pero destaca la multiplicación de trazos simples y los rellenos interiores a base de raspados.

En el Magdaleniense inferior encontramos muchos dibujos de cuervas con bandas de estriado en el pecho.

El arte rupestre paleolítico es una de las manifestaciones culturales más relevantes de la historia de la humanidad.